martes, 5 de noviembre de 2013

Escape from Mondays by Rabaneda

Rebelde por un día.

En el imprescindible ensayo La conquista de lo cool, el crítico cultural Thomas Frank demostraba cómo la contracultura había sido el vehículo ideal para transformar los hábitos de consumo de los conformistas norteamericanos de los años 60: “La contracultura sirvió a los empresarios visionarios como una forma de proyectar los nuevos principios de empresa, y vieron en ella la encarnación de unas actitudes que reflejaban las suyas”. La publicidad transformó el espíritu rebelde de los años sesenta en la actitud ideal del consumidor. El rebelde se convirtió en el líder supremo de la publicidad de aquellos años. Según Frank, su actitud insatisfecha, insubordinada y crítica era un dechado de virtudes consumistas. El acto de desafío a la autoridad y de quebrantar las reglas fue un mantra en el mundo de la moda o del automóvil en los 60. Pero para el ensayista, esos años son algo más que la patria del inconformismo del consumidor actual, los 60 son la plantilla comercial de nuestros tiempos.

.



Este fashion film (film de moda), dirigido por Diego Hurtado de Mendoza para la firma de prêt-à-porter Rabaneda, retoma ese imaginario contracultural de los 60 pero desde una visión irónica y humorística. El nostálgico del espíritu contracultural o el romántico del Mayo del 68 (véase la obra de Philippe Garrel) verán Escape from Mondays como una imperdonable frivolización del espíritu contestatario de aquellos años, hecha únicamente con fines publicitarios y comerciales para una marca de moda prêt-à-porter. Pero el corto refleja de manera fabulosa los valores del nuevo consumidor contemporáneo, al mismo tiempo que desenmascara, a través de la parodia, lo que en parte fue la contracultura y el Mayo del 68: una moda de la contestación. No es casualidad que Gilles Lipovetsky la calificase como la primera revolución-moda de la historia: donde lo frívolo prevaleció sobre lo trágico y lo histórico con lo lúdico. Según el sociólogo, este conato de revolución, que estuvo dirigido por una ideología individualista, libertaria y hedonista, parecía más una fiesta o un happening que una verdadera insurrección revolucionaria.

El corto nos muestra la escapada de tres jóvenes rebeldes que subidos en un Citroën Cv2 quieren alejarse de la ciudad. Estos rebeldes, aunque menos trágicos que Pierrot le fou, huyen de la insoportable monotonía urbana. Pero la huida no viene motivada por la insatisfacción que les produce un ambiente demasiado opresor, conservador o rígido. El rebelde del siglo XXI quiere alejarse del aburrimiento de los lunes pero sin irse demasiado lejos. Se acabaron los viajes contraculturales en moto o recorrer un país a base de autoestop, nuestros tres rebeldes se ponen On the road pero con la imponente silueta de los rascacielos de la ciudad siempre visible en el horizonte. Si la mayoría de los mortales odia ese día de la semana por lo que representa: la incorporación a la rutina del trabajo después del oasis del fin semana, estos rebeldes escapan del insoportable lunes en la ciudad porque es el único día que no pueden salir de fiesta. El homo festivus ha conseguido redefinir los días de la semana bajo una nueva lógica nocturna que los transforma en un eterno fin de semana. Si antes los viernes eran los nuevos sábados y los jueves los nuevos viernes… ahora: los miércoles son los nuevos jueves, los jueves los nuevos viernes y los viernes, los sábados y los domingos son los nuevos sábados. ¿Y los martes? Los martes by Rabaneda. “El argumento, de forma muy resumida, se refiere a un pequeño grupo de amigos que huyen de la monotonía en busca de esos MARTES INFINITOS, puesto que la colección se llama Martes”, comenta el joven diseñador. 

A estos rebeldes por un día, los rige un nuevo imperativo categórico: ser joven siempre, y una nueva ética (hedonista): pasárselo bien. Juventud de por vida y diversión y fiesta todos los días, estas son, al parecer, las proclamas contraculturales que enarbolan. Pero ser rebelde es un trabajo durísimo y agotador. Así que después de montarse la fiesta ellos solos, y con el lunes ya acabado, deciden volver a casa: "en ningún lado se está mejor que ahí o eso dicen", señala una de las chicas. Si parece que no saben lo que es un lunes, tampoco saben si realmente se está bien en casa: estos tres rebeldes no la van a pisar y si lo hacen será para dormir un poco después de las noches extenuantes. Un posible eslogan para este fashion film podría ser: sé rebelde por un día y montante tu propia utopía (diversión y fiesta todos los días). Si la publicidad de los años 60 se había adherido rápidamente a los nuevos discursos contraculturales porque se había percatado de que éstos reflejaban los nuevos valores del consumismo, la nueva publicidad ironiza sobre los mismos porque sabe que el consumidor ideal contemporáneo es ahora un cínico hipster, que sólo busca el placer y la satisfacción personal cuando se reapropia (y ríe) del espíritu de las reivindicaciones de la contracultura.

Frank, Thomas (2011): La conquista de lo cool: El negocio de la cultura y la contracultura y el nacimiento del consumismo moderno. Barcelona: Alpha Decay
Lipovetsky, Gilles (1989): El imperio de lo efímero: La moda y su destino en las sociedades modernas. Barcelona: Anagrama.