viernes, 4 de octubre de 2013

Cómo ser mujer, de Caitlin Moran


 

"Porque el propósito del feminismo no es hacer un tipo determinado de mujer. La idea de que hay ‘tipos’ de mujer inherentemente buenos o malos es lo que ha jodido al feminismo durante tanto tiempo; la creencia de que ‘nosotras’ nunca aceptaríamos chicas fáciles, chicas poco inteligentes, chicas criticonas, chicas que contratan señoras de la limpieza, chicas que se quedan en casa con sus hijos, chicas con un mini Metro rosa con pegatinas de ‘¡Impulsado por polvo de hadas!’ en el parachoques, chicas con burka, o chicas a las que les gusta imaginarse casadas con Zach Braff de Scrubs, con el que se acuestan a veces en la ambulancia mientras el resto del reparto mira y luego aplaude. Pues ¿sabes una cosa? En el feminismo entramos todas”. ¿Qué es el feminismo? Sólo la convicción de que las mujeres deben ser libres como los hombres, por muy chifladas, estúpidas, crédulas, mal vestida, gordas, menguantes, vagas y engreídas que sean"(p. 104)


 Los tres discursos feministas que más éxito tienen son: el llorón, el liberal y el trasnochado. El primero es el corriente, el que nos encontramos todos los días en las tertulias, debates y columnas de periódicos de este país, y que está perfectamente reflejado en la mayoría de leyes de igualdad y de violencia de género que se aprueban; es el feminismo demagógico que ha conseguido la institucionalización de la mujer como víctima del hombre. El segundo es un feminismo que surge de la aplicación del espíritu mercantil a la vida íntima de las mujeres. Las viejas ideas independencia, libertad y autonomía que defendían las primeras y segundas olas de feministas han sido absorbidas por el mercado que ha visto en la ideología feminista un potente aliado. Su modelo de referencia lo encontramos en Sexo en Nueva York y su última gran creación y conquista es la página web adoptauntio.com. Por último, hay un feminismo menos público y más teórico que ha perdido completamente la cabeza. Para éste, el sexo y el género son mecanismo de dominación masculina; imposiciones patriarcales. Sus autoras suelen estar vinculadas a la teoría queer y son lesbianas: Judith Butler, Monique Witting, Luce Irigaray o Beatriz Preciado. Sus teorías suelen partir de relecturas de Gilles Deleuze, Michel Foucault o Jacques Lacan. Hay que tener cuidado con los tres. El primero infantiliza a la mujer; el segundo la convierte en un ser desapegado y consumista; y el tercero….en un ciborg. El feminismo no ha sido capaz de dar una respuesta coherente y realista a las preocupaciones y problemas a los que se enfrentan las mujeres en su día a día. Si una mujer quiere sentirse guapa es una imposición del patriarcado; si le interesa la moda, patriarcado; si ve porno, patriarcado; si quiere tener hijos, patriarcado; si quiere casarse, patriarcado; si le gusta cuidar de su casa, patriarcado; si se enamora, patriarcado, y por supuesto el lenguaje también es una retorcida invención del patriarcado para seguir dominando a la mujer de por vida. Por eso se agradece un libro como el de Caitlin Moran: se aleja de ese feminismo neurótico que ve los grilles del hombre en todas las facetas de la vida, y de una mera directa, sencilla y graciosa trata de dar respuesta a las preocupaciones de la mujer occidental. Es un feminismo cotidiano que reflexiona de manera humorística y desde su propia experiencia personal sobre temas como: el amor, el sexo, la maternidad, el aborto o el matrimonio; pero también sobre otros más frívolos pero no menos importantes: la moda, la belleza, la pornografía o la depilación. Las dos cosas de las que normalmente adolece el feminismo, sentido común y humor, le sobran a Caitlin Moran. Sin duda, las mujeres necesitan más "payasas" como ésta.

2 comentarios :

kava dijo...

me encantó la cita del libro de Moran, pero eso de denostar a las feministas lesbianas, me pareció un comentario innecesario y reduccionista.

además muchas acusaciones hacia el patriacardo no dejan de tener razón, asumiendo el patriarcado como modelo social en el cual el rol de la mujer esta limitado.

Horacio Muñoz Fernández dijo...

No las crítico por lesbianas sino por que sus teorías feministas están fuera de la realidad. Como buena parte del feminismo a partir de la tercera ola lo único que ha provocado es una enorme confusión en la mujer que ya no sabe cómo actuar ni qué hacer en muchas de sus situaciones cotidianas. Y parte de la culpa la tiene esa esquizofrenia del patriarcado que si bien tuvo su razón de ser al comienzo hoy solo conduce a una especie de hermafroditismo sexual y político que no hace ningún bien. A mí eso de que el género es una construcción social y no biológica me parece una verdadera locura. Aceptando, por supuesto, que muchos de los comportamientos femeninos y masculinos proceden de un proceso aculturación.