lunes, 28 de enero de 2013

Moonrise Kingdom (2012), de Wes Anderson


La aventura contra la decepción amorosa


Los dos protagonistas de Moonrise Kingdom, Sam (Jared Gilman) y Suzy (Kara Hayward), que emprenden una huida amorosa con la intención de alejarse de las instituciones sancionadoras (Los Scouts y la Familia), son los típicos adolescentes “andersonianos”. Los niños en sus películas piensan como adultos y los adultos parecen niños solitarios y desencantados con su vida a los que les falta la ilusión y la valentía de los primeros (un rasgo que quizás proceda de la influencia de Charles M. Shultz y Bill Melendez -el creador y el animador de Charlie Brown-, en su obra). Sam es, cómo no, un chico huérfano con padres adoptivos, un tanto inadaptado pero amante del escultismo, con grandes conocimientos y habilidades sobre el mismo, que pasa el verano “alistado” en un campamento Scout en una isla de Nueva Inglaterra en 1965. Un espacio que, como el Port-au-Patois de Life Aquatic (The Life Aquatic with Steve Zissou, 2004) o el 111 Archer Avenue donde vivía la familia Tenenbaum, no existe en la realidad. Esta isla de Moonrise Kingdom es como la India de Viaje a Darjeeling (The Darjeeling Limited, 2007) un lugar para el viaje, la aventura y la maduración........


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1 comentario :

Nacho dijo...

este director tenia su gracia cuando empezó que hacía algo novedoso, sus últimas películas parecen anuncios de hora y media, videoclips publicitarios llenos de gente cargante, conversaciones pretenciosas y estilismos barrocos, en los que suena el último grupo indie de moda. Además, siempre odié a los PUTOS BOYS SCOUTS. un saludo y enhorabuena por el blog.