sábado, 29 de septiembre de 2012

Boss: Los fantasmas de la culpa.






Boss 2x06

"Que la luz no haga ver mis oscuros deseos escondidos
Que no vean los ojos lo que las manos hacen." Macbeth (I. iv. 49-54)

"Me da pavor pensar en lo que he hecho 
y no tengo coraje para verlo de nuevo"(II, ii. 51-52)

En su primera temporada, Boss se presentó como una estupenda serie con aires de tragedia shakeasperiana que terminaba como una certera representación de la lógica lampedusiana del poder. “Dejar el panorama sin cambiar, o cambiando solo en apariencia. Así es como hemos llegado hasta aquí y como nos quedaremos aquí en el futuro”. Pero el ansia de poder, la ambición desmedida, y el mantenerse al frente de la alcaldía a cualquier precio tendrá consecuencias. En la segunda temporada Tom Kane pagará sus excesos en forma de remordimiento y condena mental. Los fantasmas de la culpa se le aparecen personificados en el espectro de su amigo y consejero Ezra Stone (de la misma manera que Bancuo se le aparecía a Macbeth: para recordar su crimen y malas acciones). A medida que la enfermedad de Kane avance y empeore, las apariciones de Stone irán en aumento provocando un auténtico calvario y penitencia sobre la mente de Kane por los crímenes cometidos. Por mucho que Kane quiera reformarse ahora, y hacer el bien para borrar su mala conciencia, los crímenes no desaparecen. El fantasma de Stone castiga constantemente la conciencia de Kane. Será entonces cuando el alcalde decida intentar poner freno a estas apariciones que de manera continúa le recuerdan su falta de moral y escrúpulos a largo de los años y decida huir a Canada a probar un tratamiento experimental para su enfermedad. Será en la clínica donde los fantasmas de la culpa y el arrepentimiento provoquen el más duro castigo a Kane. Los médicos le dicen al alcalde que describa las anodinas imágenes que ve proyectadas en la pantalla para evaluar las alucinaciones. Es entonces cuando la luz hace ver a Kane lo que sus manos han hecho a lo largo de los años. La cara de diferentes personas aparecen en la pared, la voz de Stone pronuncia sus nombres y le recuerda que él ha sido culpable de sus muertes. Decía el rey Duncan en Macbeth "que no hay un arte que descubra en un rostro la construcción del alma" (I, iii. 14-15) pero estas imágenes sobreimpresionadas sobre el rostro de Kane consiguen transmitirnos de manera muy visual el alma torturada por la culpa. Estas imágenes son estupendas. Con un procedimiento técnico tan sencillo, sin retoques digitales, se logra un efecto sorprendente que logra transmitir visualmente la atormentada lucha de Kane con sus demonios personales. Los creadores de Boss parecen que se propusieron desafiar al mismo rey Duncan y consiguen proyectar en un rostro un verdadero infierno interior.

Shakespeare, William: Macbeth. Edición bilingüe del instituto Shakespeare dirigida por Manuel Ángel Conejero Dionís- Bayer.Madrid, Cátedra, 2012.

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