lunes, 6 de febrero de 2012

El elogio al coño: Antonio J. Rodríguez - Henry Miller - Philip Roth

"Aquellos coños que piensan en agrietarse como movimientos sísmicos. Coños que piden a gritos ser ensalivados. Coños que desean ser detonados y estallados en esquirlas de carne que chorrea coágulos. Olimpiadas; salto de altura: conocer dónde quieres situar tu listón. Lo chic, la ropa usada. El tatuaje. ¿A qué se dedica toda esta gente? Artistas del láser, ex convictos, copywriters, drogadictos, pornógrafos, personal shopper, oligofrénicos. Profesionales. No mantenemos sexo desde hace siglos, quise decirle: supera ese baldón, y entonces es que tienes los huevos muy-muy duros. Coños reventados en potencia. Coños que sudan y huelen a champú de huevo. Coños comestibles para moder. No chillan, aguantan la punzada del colmillo que se hunde en la carne blanda. Resisten. Coños que expulsan sangre CMYK tumefactos, como costras o ungüentos para el paladar calman la destrucción a la que el mundo los aboca. No es el ventilador el que gira, es el garito en sí. Nosotros. Electricidad Zombi-Burguers. Manos superpuestas. Lovers.
Y de repente, ya no podía follar.
Fin del moderneo."
(Fresy cool; Antonio J. Rodríguez)
 "Hay coños que ríen y coños que hablan; hay coños locos, histéricos, en forma de ocarinas y coños lujuriantes, sismográficos, que registran la subida y la bajada de la savia; hay coños caníbales que se abren de par en par como las mandíbulas de una ballena y te tragan vivo; hay también coños masoquistas que se cierran como las ostras y tienen conchas duras y quizás una perla o dos dentro; hay coños ditirámbicos que se ponen a bailar en cuanto se acerca el pene y se empapan de éxtasis; hay coños puercoespines que sueltan sus púas y agitan banderitas en Navidad; hay coños telegráficos que practican el código Morse y dejan la mente llena de puntos y rayas; hay coños políticos que están saturados de ideología y que niegan hasta la menopausia; hay coños vegetati¬vos que no dan respuesta, a no ser que los extirpes de raíz; hay coños religiosos que huelen como los adventistas del Séptimo Día y están llenos de abalorios, gusanos, conchas de almejas, excrementos de oveja y de vez en cuando migas de pan; hay coños mamíferos que están forrados con piel de nutria e hibernan, durante el largo invierno; hay coños navegantes equipados como yates, buenos para solitarios y epilépticos; hay coños glaciales en los que puedes dejar caer estrellas fugaces sin causar el menor temblor; hay coños diversos que se resisten a cualquier clasificación o descripción, con los que te tropiezas una vez en la vida y que te dejan mustio y marcado; hay coños hechos de pura alegría que no tienen nombre ni antecedente y éstos son los mejores de todos, pero, ¿a dónde han ido a parar? Y, por último, existe el coño que lo es todo y a éste vamos a llamarlo supercoño, pues no es de esta tierra, sino de ese país radiante adonde hace mucho tiempo nos invitaron a huir." (Trópico de Capricornio; Henry Miller)
"Todas las chicas que él ve (agárrate a la brocha, que me llevo la escalera) al final resulta que tienen entre las piernas... un auténtico coño. ¡Sorprendente! ¡Para quedarse con la boca abierta! Aún no ha logrado superar la fantástica idea de que cuando miras a una chica, ¿qué es lo que sin duda alguna lleva puesto? ¡Un coño! ¡Todas tienen coño! ¡Ahí mismo, debajo de la ropa! Coños, para follar. Y, doctor, Señoría, cómo se diga, para él no parece haber diferencia entre lo que saca en limpio y lo que no, porque mientras bombea el coño de hoy lo que hace es soñar con el coño de mañana." (El lamento de Portnoy; Philip Roth)

2 comentarios :

Horacio Muñoz Fernández dijo...

Erasmo de Roterdam escribió:Elogio a la estupidez; Alain Badiou: Elogio al amor; Herman Hesse: Elogio a la vejez...va siendo hora de un Elogio al coño. ¿No creen?

Ventura dijo...

Va siendo hora. Va siendo hora. Aunque Juan Manuel de Prada ya escribió el suyo particular: "Coños" (1994) Pero bueno, al igual que el resto de su obra, no cuenta como literatura.