III
Dos datos sobradamente conocidos: David Foster Wallace se suicidó el 12 de septiembre de 2008. La quiebra de Lehman Brother se produjo tres días después, el 15 de septiembre.
-¿Qué tenemos que hacer para detener la degeneración?
- No tengo ni la menor idea. En tanto que ciudadanos no paramos de ceder nuestra autonomía, pero si desde el gobierno despojamos a los ciudadanos de su libertad para ceder autonomía, en realidad lo que estamos haciendo es despojarlos de su autonomía. Es una paradoja. La Constitución otorga poder a los ciudadanos para elegir no hacer nada y dejar las decisiones en manos de las corporaciones y de un gobierno del que esperamos que las controle. A las corporaciones cada vez se les da mejor seducirnos para que pensemos lo mismo que ellas: que los beneficios son el telos que la responsabilidad es algo que hay que conservar de forma puramente simbólica pero en la realidad hay que eludirla. Que hay que ser listo en lugar de ser sabio. Que hay que querer y tener en lugar de pensar y hacer. No es algo que podamos detener. Sospecho que lo que va a pasar es habrá alguna clases de desastre- depresión, hiperinflación- y entonces sí que se armará una buena: o bien nos despertaremos y recuperaremos la libertad o bien nos hundiremos del todo.
Que El rey pálido se centre en la agencia de recaudación de impuestos en los años 80 y el mundo burocrático y aburrido de sus empleado se debe a algo más que al mero componente autobiográfico, que el mismo DFW se encarga de señalar en la novela, creo que Foster Wallace sabía que los cambios que en aquellos años se produjeron alrededor de la Agencia Tributaria Americana era un reflejo de hacia dónde se dirigía la sociedad y de lo se estaba fraguando. "Lo único que sé es que en este país está pasando algo raro en materia de civismo y egoísmo, y que en la Agencia tenemos ocasión de ver alguna de sus manifestaciones más extremas" dice un personaje de la novela. El ciudadano estaba empezando a desarrollar actitudes corporativas "recompensa individual sin obligación individual" y la noción de bien común era dejada en manos de los gobiernos. Pero no existe ciudadano sin derechos y responsabilidades. En el momento que los ciudadanos, no solo de los Estados Unidos, hemos intentado que los gobiernos se hiciesen cargo de lo que en parte era responsabilidad nuestra, para dedicarnos a nosotros mismos de forma exclusiva, la noción de ciudadano se desvanece. Con El rey pálido, DFW parece decirnos que la crisis económica actual es resultado de una crisis anterior que afecto a la noción de ciudadano.
-"Esperamos que el gobierno y la ley sean nuestra conciencia. Nuestro superego por llamarlo de alguna manera. No nos consideramos ciudadanos, partes de algo mayor lo hacia lo cual tenemos unas responsabilidades profundas. No nos consideramos ciudadanos en lo tocante a nuestros derechos y privilegios, pero no nuestras responsabilidades. Abdicamos de nuestras responsabilidades cívicas en manos del gobierno y esperamos que sea el gobierno, en la práctica quien legisle moralidad"
Ahora, cuando el desastre que predecía el personaje de la novela ha sucedido, todos exigimos que el Estado cumpla con sus responsabilidades hacia nosotros y nos proteja frente a lo que se nos ha venido encima. Pero es hora de que los ciudadanos dejemos de hacernos las victimas y aceptemos nuestras responsabilidad y deberes. Decía Gustave Flauvert que: "Llegará un tiempo en que todo el mundo se habrá convertido en "hombre de negocios". Ese tiempo por desgracia, creo, ha llegado y DFW nos estaba avisando de ello.
-Ya no nos consideramos ciudadanos en el viejo sentido de ser piececitas de algo más grande e infinitamente más importante hacia lo cual tenemos serias responsabilidades. Pero seguimos considerándonos ciudadanos en el sentido de beneficiarios; somos conscientes de nuestros derechos como americanos y de las responsabilidades que el país tiene hacia nosotros y de su deber de garantizarnos nuestra porción de la tarta americana. Ahora en vez de cocineros de la tarta nos consideramos sus comensales.
¿Será posible parar la degeneración?