miércoles, 3 de marzo de 2010

Tetralogía pavesiana- Jean Marie Straub/ Daniele Huillet




Obras de Arnold Schoemberg son la base de Introducción a la música de acompañamiento para una escena de película de Arnold Schoemberg (1972) Moises y Aron (1975) y De la noche a la mañana (1996); de Henrich Böll surge Machorka-Muff (1962) y No reconciliados o sólo la violencia ayuda ,donde la violencia reina (1965); textos de Elio Vittorini son el punto de partida de Sicilia! (1999), Operai, contodini (2001) y El retorno del figlio prodigo (2003). Con estos ejemplos basta para percatarse de que Jean Marie Straub y Daniele Huillet mantienen una estrecha relación en su obra con algunos creadores que de alguna forma se han convertido en constantes y referencias dentro de su filmografía. Y es que es imposible pensar en esta pareja de cineastas sin que nos venga a la cabeza: Vittorini, Cezanne, Shoemberg, Hölderling,Böll o Pavese.
No sería, entonces, ningún disparate hablar de una tetralogía pavesiana, compuesta por: Dalla nube alla resistenza(1979) , Qui loro encontri(2006), La rodilla de Artemide(2008) y Le Streghe , femmes entre elles(2009); ya que estás 4 obras tienen un punto en común: Diálogos con Leuco (1946)de Cesare Pavese.
27 diálogos en los que 2 personajes conocidos de la mitología griega, como Circe, Hermes, Cástor o Ariadna conversan o discuten sobre algún tema. El uso de estas figuras mitólogicas y sus conversaciones fingidas le sirve a Pavese para transmitir sus propias inquietudes y desasosiegos. Pero sin embargo detrás de está aparente sencillez formal, Los diálogos con Leuco son una obra enigmática y compleja porque: "Un mito es siempre simbólico, por esto no tiene nunca un significado unívoco, alegórico sino que vive encapsulada que, según el lugar el y el humor que lo rodea pueda estallar en las más diversas y múltiples florescencias" [1].Y toda esta complejidad y polisemia la recogen Los Straub en su obra con la misma sencillez y austeridad formal de la que hacía gala la obra de Pavesse.
Todos los diálogos están cargados de una enorme melancolía e ironía poética, como el diálogo de Las brujas que sirvió de base a Jean Marie Straub para realizar Streghe, femmes entre elles (2009), donde Circe conversa con Leucotea sobre sus recuerdos acerca de Odiseo, la diosa deja entrever una profunda infelicidad por no poder retenerlo en su isla:
"LEUCÓTEA: Demasiadas cosas recuerdas de él. No lo hiciste ni cerdo ni lobo , y lo hiciste recuerdo
CIRCE: El hombre mortal, Leucó , no sabe que tiene eso de inmortal. El recuerdo que lleva y el recuerdo que deja. Nombres y palabras son esoto. Ante el recuerdo soríen también ellos, resignados". [2]
La rodilla de Artemise(2006) parte del diálogo de Las fieras del libro de Pavese, y se convirtió en una especie de emotivo adiós que Jean Marie le dedicó a su inseparable Daniele que falleciera unos meses antes. En este diálogo Edimión (Daniele) el pastor que Artemise le provoco el sueño eterno, conversa con un Extranjero (Straub).
"EXTRANJERO: Cada cual tiene el sueño que le toca. Endimión. Y tu sueño es infinito de voces y de gritos y de tierra , de cielos, de días. Duérmelo con valor, no posees otro bien. La soledad salvaje es tuya. Ámala cual ella la ama. Y ahora, Endimion,te dejo".

Qui lori encontri(2006) adapta los últimos cinco diálogos que aparecen en el libro de Pavese. En las conversaciones vislumbramos una inquietud religiosa y existencial y un deseo de encontrar respuestas y aceptar un destino que a veces resulta absurdo e insatisfactorio. Como en el último diálogo, titulado Los dioses, en el cual unos personajes anónimos discuten sobre la ausencia de presencias divinas y los encuentros que con ellos se producían. Los dioses han abandonado a los hombres a su suerte.
- ¿Y crees en los monstruos, crees en los cuerpos animalizados, en las piedras, vivas, en las sonrisas divinas, en las palabras que aniquilaban?- Creo en lo que cada hombre ha esperado y sufrido . Si antaño subieron a estas alturas de piedras o buscaron pantanos mortales bajo el cielo, fue porque en ellos encontraban algo que no conocemos.
Dalla nube alla resitenza(1979) es la primera de la tetralogía y la que tiene una diferencia con respecto a las demás. Está compuesta por 2 partes la primera adapta seis diálogos y en la segunda parte surge de la última obra de Pavese La luna y las hogueras(1950). En los seis diálogos se transmite una un separación entre el mundo de los dioses y los hombres, entre el mundo divino y el terrenal. Serge Daney los resumía de la siguiente manera:
"Los dioses ya no son solidarios con los hombres, los abandonan( segundo diálogo: La quimera); lo dioses separan a los hombres de las cosas , dándole a éstas un nombre ( tercer diálogo: Los ciegos), los dioses los separan de ellos mismos y los transforman en animales( cuarto diálogo: El hombre lobo); los dioses los separan unos de otros da través de los sacrificios( quinto diálogo: El invitado ) y la separación es total cuando se contentan ociosos con mirar esos sacrificios( sexto diálogo: Los fuegos)".[3]

Puede parecer que estas dos partes que componenen la película no tienen más relación que partir la obra de Cesare Pavese. Pero La Luna y las hogueras a pesar de ser situarse en una zona Piamontesa después de la posguerra, se mueve al igual que Diálogos con Leuco entre el símbolo y el mito. La muerte de La Santina a que nos relata Anguila subido en la colina donde tuvo lugar el sacrificio es una especie de ritual o ofrenda por el inicio de un futuro distinto. Un ritual no muy distinto al que realizan dos campesinos, padre e hijo, en el diálogo de Los fuegos que aparece en la primera parte.
"PADRE: Entonces. Si antaño bastaba una fogata para hace llover , quemar en ella a un vagabundo para salvar a una cosecha. ¿ Cuántas casas de amos hay que incendiar , a cuántos quemas en caminos y plazas, antes de que el mundo vuelva a ser justo y podamos decir nuestras razones?
En la primera parte Dalla nube alla resitenza (1979) existe una oposición de los hombres y los dioses a aceptar su condición y su destino, y en la segunda parte detrás de toda esa nostalgia y evocación de la infancia de Anguila después de 20 años de exilio, la resistencia partisana se ha convertido en un símbolo y en un mito. Por lo tanto, dos partes que parecen individuales y ajenas entre ellas, acaban vasculando entre los mismos conceptos: la nube(mito) y resistencia(oposición).

Los Straub se sirven de actores no profesionales con los que ensayan el texto hasta evadir cualquier sentimentalismo hasta no arrancar ninguna emoción porque "lo que ellos arrancan de la representación es una acto cinematográfico, lo que arrancan del texto es un ritmo o un tempo, lo que arrancan del lenguaje es una "afasia". Y es que una de las características de todo el cine de los Straub es conseguir una acto de habla puro. "Lo visual y lo sonoro en el cine de Los Straub dar lugar a dos imágenes Heautónomas, una imagen auditiva y una imagen óptica, constantemente separadas, disociadas". [4]
Pero no todo es habla en el cine de los Straub. Los silencios se revalorizan, en ese ir y venir de la palabra y la imagen, como cuando cesa el diálgo entre Endimion y el Extranjero en La rodilla de Artemise(2006) y la cámara nos regala unas hermosas panóramicas en el bosque, o cuando Edipo y Tiresias finalizan su conversación en Della nube della resistenza (1979), y la cámara continúa grabando subida en el carro, con los dos personajes de espaldas, balanceándose y vibrando al ritmo de los bueyes.Y es que el cine de Jean Marie Strub y Daniele Huillet nos obliga a leer lo visual y oír el acto de habla de una manera nueva. Como afirma Deleuze : "Un nuevo sentido de "legible" aparece para la imagen visual al mismo tiempo que el acto de habla deviene por sí mismo imagen autónoma".


1. Citado en Claves de razón práctica Nº 192. Cesare Pavese "Diálogos con Leuco".
2. Pavese, Cesare ,Diálogos con Leuco, ed: Tusquest 2001
3 Daney ,Serge , Cine, arte del presente, ed: Santiago Arcos 2004
4. Deleuze, Gilles, La imagen -tiempo, ed. Paidos comunicaciones