martes, 21 de mayo de 2013

Faces

"La expresión de un rostro aislado es un todo inteligible por sí mismo, no tenemos nada que añadirle con el pensamiento, ni por lo que respecta al espacio y al tiempo (…) Frente a un rostro aislado, no percibimos el espacio. Nuestra sensación del espacio está abolida. Ante nosotros se abre una dimensión de otro orden". Jacques Aumont, El rostro en el cine.

Screen Test (1964-1966) Andy Warhol


Shirin (2008) Abbas Kiarostami


Twenty Cigarretes (2011) James Benning

martes, 14 de mayo de 2013

Carax y Bonello: El amor a pesar de todo.


[1]


Michelangelo Antonioni se había percatado de que la alienación y las formas de vida moderna dañaban los sentimientos. Aquellos personajes vacíos y desapegados, que deambulaban de forma errática por paisajes urbanos e industriales, buscaban algún tipo de vínculo amoroso que siempre resultaba malogrado. El amor no conseguía germinar porque el terreno se había vuelto estéril. Antonioni se convirtió en el cronista de la imposibilidad del amor. Los sentimientos nunca encontraban una respuesta y se precipitaban al vacío. Con la llegada de la modernidad «la desconfianza en el entendimiento del matrimonio y la crisis de pareja» (1) se convirtió en tema predilecto. Basta revisar algunos títulos fundacionales y emblemáticos de la  modernidad para percatarse de que la modernidad cinematográfica es indisoluble de la crisis amorosa y la disolución de la pareja.
En Mala Sangre (Mavauis Sang, Leos Carax, 1986), Álex (‘lengua veloz’) ayudaba a dos ladrones amigos de su padre a robar una vacuna para el STBO. Esta enfermedad mata a la gente que hace el amor sin  sentimiento y cuanto más joven peor. Entonces, es evidente que la falta de amor y la ausencia de sentimientos es la causa principal para que esta enfermedad se propague. En Chico conoce a Chica (Boy  meets girls, Leos Carax, 1984) Álex le comentaba a Mireille que «los enamorados están reventados y no siempre se puede tener deseo. Hoy se paga caro, y la pasión lo invade todo, pero se agota en cosas pequeñas». Aunque, el Eros tiene su consumación o victoria en el Thanatos, parece que en la sociedad en la que viven los personajes el amor está en crisis. En la obra de Bertrand Bonello el amor también se presenta como un problema para los personajes. La crisis personales y existenciales que sufren Jacques Laurent, el director porno de Le Pornographe(2001) o Bertrand, el cineasta de De la guerre (2008) proceden de una crisis de amor.......

Continúa leyendo en el número 7 de El Rayo Verde.

domingo, 28 de abril de 2013

El luminoso regalo; Manuel Vilas

Sex Space Oddity



Manuel Vilas ha querido mostrar el sexo en su nueva novela "como motor del mundo". Ya decía Montainge en sus célebres Ensayos que: "Todo el movimiento del mundo se resuelve en este acoplamiento y conducen hacia él; es la materia infusa por todas partes, es un centro al que miran todas las cosas”. El sexo en El luminoso regalo también ese vórtice hacia al que se ven arrastrados sus personajes. Dos seres con una sexualidad desbocada e irreprimible cuyos encuentros sexuales Vilas retrata de manera magistral, sin recurrir a cursiladas de porno soft tan de moda ahora.
"Come mi hígado. Come mis huesos. Cómeme. Eso os decíais, hagamos el amor con nuestros órganos invisibles, aquellos que nunca han visto la luz. Querías follarte su hígado, meter allí tu polla. Quiero chuparte el corazón, quiero meter mi coño allí, encima de tu corazón. Necesitáis cirujanos que abran vuestros cuerpos y juntes vuestros órganos. Necesitáis cirujanos que abran vuestros cuerpos y juntes vuestros órganos. Lo que ansiáis necesita la alta cirugía del futuro querías que tu vesícula fuese su vesícula. Querías olerle el culo y las axilas hasta el final. Quería conocer todos sus olores. Querías su intestino, su riñón, su esófago, sus vísceras, sus venas. Así folláis vosotros. Nadie folla así"
Pero la concepción sexual que se desarrolla en la novela bebe directamente de Charles Baudelaire y George Bataille. El luminoso regalo nos quiere mostrar esa esencia abismal y oscura que se esconde detrás del amor y el sexo. "La voluptuosidad única y suprema del amor estriba en la certidumbre de hacer el mal, le hombre y la mujer, saben desde que nacen, que el mal se halla en toda voluptuosidad" decía Baudelaire. Vilas intenta volver a esas vinculaciones entre el erotismo, el mal y la animalidad que establecieron esos autores en su obra. Así nos lo dice el propio Vilas "Esta es una novela sobre sexo, sobre erotismo y sobre la relación entre el Erotismo y el Mal". Pero ¿Hasta qué punto esa relación sigue siendo valida en la actualidad? ¿Tiene sentido decir hoy que "el acto sexual tiene valor de fechoría"?

Evidentemente, aunque nos atraiga estas ideas, la concepción sexual de Bataille y Baudelaire son producto de una moral muy represiva y de una educación católica donde el sexo, si no obedecía a fines reproductivos, era visto como un pecado. La vinculación entre sexualidad y mal no tiene ningún fundamento en la actualidad. En primer lugar, porque ha desaparecido el peso que la religión tenía en la época que escribieron esos autores; y en segundo, porque, aunque para que haya erotismo tiene que haber transgresión de algún tipo, el liberalismo sexual y la pornografía ha naturalizado muchos comportamientos que antes eran visto como transgresores. Nuestra vida sexual sigue regidas por normas y restricciones, y estas son la base para que pueda haber erotismo, pero su transgresión no supone para nosotros ninguna idea de Mal. A Vilas le ciegan las concepciones de estos autores y olvida la distancia que media entre su sociedad y la nuestra. 

Victor Dilan, el alcohólico escritor y protagonista de esta novela, es un cruce entre Jesucristo y Casanova. Dilan, como estos dos personajes aspira encontrar el Amor pero a través de la posesión de los cuerpos; la plenitud amorosa por medio del goce sexual. Por eso Victor tiene el poema Pandémica y Celeste de Jaime de Gil de Biedma como una oración:

Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
-con cuatrocientos cuerpos diferentes-
haber hecho el amor. Que sus misterios
como dijo el poeta, son el alma,
pero un cuerpo es un libro en que se leen.

Pero el amor en la novela de Vilas algo tan misterioso como el famoso monolito de 2001: Odisea en espacio. Manuel Vilas dota al amor del contenido transcendental y divino que se ocultaba en aquella extraña piedra espacial. En el apartado final de agradecimientos y observaciones el escritor así nos lo hace saber.“El referente artístico y por tanto fundamental de esta novela la célebre película de Stanley Kubrick [….] Toda la novela es una búsqueda del contenido del monolito que aparece en esa película, quizá bajo la forma de parodia culta, sin excluir la ironía".

El personaje de Victor Dilan se mantiene escindido entre dos polos irreconciliables: la avidez sexual y el amor. Representados, estos, por las dos figuras femeninas que rigen su vida: Ester, la bruja insaciable y Elena, su mujer. Esta es la dualidad que nos gobierna a todos en nuestra vida. El sexo y el amor son impulsos opuestos. El sexo está desvinculado de cualquier moralidad, mientras que el amor, a pesar de haber perdido todo su halo místico y espiritual, sigue funcionando como una fuerza gravitatoria.
Al final de su Sex Space Oddity Dilan comprenderá qué se escondía en el interior del monolito, pero desgraciadamente para él, quizás sea demasiado tarde.

"El coito en paz, solo al final de los tiempo, caminando hacia la verdad, caminando hacia Dios. Pero está el Amor al fondo, y eso es otra cosa. El Amor está allí, y es más fuerte que el coito. Eso nunca lo supo Ester, la Bruja. El amor, en realidad era el misterio. No era el sexo quien estaba dentro del monolito sino el Amor. Sin más, el Amor. Yo tampoco lo supe. No he amado a nadie. Ni siquiera a mí mismo."

En la naturaleza femenina de Ester resuenan las figuras Otto Weininger y Lars Von Trier. La sexualidad desbordante y retorcida de esta Bruja dominadora de hombres recuerda a las ideas del misógino filósofo  austriaco como: "La mujer es total y únicamente sexual" o "El apareamiento es el bien supremo para la mujer; busca realizarlo siempre y en todo lugar". Una idea plausible, ya que en el grupo de citas que abre la novela hay una de Weininger, además, Cristóbal Matthew, el psiquiatra negro de la ninfómana, le recomienda la lectura de Sexo y Carácter. La película Anticristo es otra referencia que recorre todo el libro. Como en la película de Lars Von Trier, Vilas también ha querido representar una idea de mujer satánica y destructora; una Bruja, con una libido desbocada y cruel.



El problema que he tenido con El luminoso regalo de Manuel Vilas es una disociación entre la forma y el contenido. Me encanta cómo escribe Manuel Vilas pero el contenido de su nueva novela me parece algo trasnochado. Cierto que esta novela es más realista, con menos juegos formales y que abandona el universo pop y el estilo irónico de sus anteriores libros, y que esto le puede permitir acercarse a otro tipo de lector; pero el error de Vilas es que quiere hacer una novela sobre el sexo y el amor contemporáneos reciclando teorías del XIX y XX que están completamente alejadas de nuestra realidad. En El luminoso regalo uno acaba teniendo la sensación de que la sexualidad es una mística del sacrificio, la cama un altar y el amor el nuevo Dios. Esta espiritualización del amor siempre le sorprendió Nietzsche que se preguntaba cómo "esta salvaje avidez e injusticia del amor sexual ha podido ser ennoblecida y divinizada como lo ha sido en todos los tiempos".  No sé si hará falta un erótica solar al estilo Onfray pero que la sublimación amorosa acaba creando una desajuste entre las expectativas y la realidad no me cabe ninguna duda.


miércoles, 3 de abril de 2013

Espectres del cinema portuguès contemporani: História i Fantasmas en les imatges; Glòria Salvadó Corretger.



Espectres del cinema portuguès contemporani: História i Fantasmas en les imatges es una investigación sobre el cine portugués contemporáneo claramente hubermaniana en sus fundamentos y su estructura. Como, también, lo es Atlas portátil de América Latina: Arte y ficciones errantes de Graciela Speranza. George Didi-Huberman es el pilar teórico (y metodológico) sobre el que ambas investigadoras sustentan sus dos libros. No obstante, aunque tanto Graciela como Glòria comparten metodologías de trabajo, sus propuestas difieren. Para la argentina, el modelo principal de referencia era la muestra Atlas ¿Cómo llevar el mundo a cuestas?, que el filósofo e historiador alemán montó en el Museo Nacional Reina Sofía inspirándose en el Atlas Mnemosyne de Aby Warbug; Glòria Salvadó, por el contrario, propone un trabajo de arqueología donde por medio de la correlación, el montaje y el estudio de fragmentos y detalles (Imágenes) se acaba revelando un inconsciente histórico y un imaginario que subyace en gran parte del cine portugués....

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lunes, 1 de abril de 2013

El pasado: el eterno retorno de lo mismo

Samplers, reescrituras, mash-ups, primitivismos...



El futuro ha dejado de existir de manera evidente en nuestra sociedad, pero donde mejor se palpa esta tendencia regresiva es en el cine y la música. Aquello de que en el arte solo importa el devenir y no lo devenido parece haberse transfigurado en su contrario. El cine desde hace ya mucho tiempo se ha vuelto, como no nos cansamos de leer y repetir, en un palimpsesto (palim: de nuevo; sexto: rayar). Remakes, reescrituras, homenajes, citas, sampleos, pastiches… son diferentes maneras de volver sobre el pasado, sobre lo que ya está hecho para de alguna manera retornarlo al presente. Seguramente muchas veces todo esto no tiene nada que ver con la nostalgia ni con la melancolía: los cineastas que emplean estas prácticas no lo hacen con una vocación retro, y las obras que se apropian del pasado, que intentan rehacerlo o darnos una nueva visión o lectura del mismo, lo hacen con una auténtica intención crítica. De todas maneras hay algo que es innegable: la proliferación y extensión de las prácticas de apropiación del pasado a todos los ámbitos sociales....


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martes, 12 de marzo de 2013

Kelly Reichardt/ Jeymer Gamboa: ex amigos on the road

ex amigos on the road


«Encuadre para película de carretera



(la historia es sobre dos ex amigos que intentan revivir un viaje de la época colegial
a las playas del Coco)




 desde el asiento trasero


 de un mercedes gris sin overjolear:



los dos creían ir preparados


para los silencios incómodos.



Ahora falta ese casette con la canción
The boys of summer

Jeymer Gamboa: "Ex amigos on the road" en Días ordinarios. Pre-Textos, Valencia, 2011, p. 20.
Kelly Reichard: Old Joy (2006). Avalon, Madrid, 2008.